Life planning
Naces, creces, te nutres, socializas, ¿amas?, quieres, te reproduces, ríes, te contagian, lloras, te conformas; y mueres.
Entremundos
Cómo dejar de ser niñas y convertirnos en historias. Inmortales y, a la vez, terrenas. Contagiosas. Cómo viajar de la carne a la Inmateria. Sin caer por el agujero (de gusano). Cómo encontrar el camino de vuelta, desde la madriguera.
Invocamos. Mito y ficción. Suplicamos. Mudarnos a Entremundos.
Con Hermes entre mis piernas, vuelo. Serpientes en el caduceo. Drogas duras. Y Thot a través del espejo. Buscamos una idea. Poderosa. Más que una diosa, un concepto encarnado. Nada que se le parezca ha existido. Jamás. El fulgor sagrado de la imaginación. Soy Promethea y te traigo fuego.
La voz que queda al cerrar el libro. Puro deseo. Fluye, cual mercurio. Es la mágica inspiración. Un sueño que camina. Abriéndose paso. Alzando el vuelo.
Invocamos. Mito y ficción. Suplicamos. Mudarnos a Entremundos.
Con Hermes entre mis piernas, vuelo. Serpientes en el caduceo. Drogas duras. Y Thot a través del espejo. Buscamos una idea. Poderosa. Más que una diosa, un concepto encarnado. Nada que se le parezca ha existido. Jamás. El fulgor sagrado de la imaginación. Soy Promethea y te traigo fuego.
La voz que queda al cerrar el libro. Puro deseo. Fluye, cual mercurio. Es la mágica inspiración. Un sueño que camina. Abriéndose paso. Alzando el vuelo.
La novia cadáver
Esclava de un primer mundo
en descomposición.
Mercancía
que sonríe
y teme.
El objeto definitivo.
De lujo.
Sumisa y letal.
Enferma de otros.
Borracha de sí misma.
Se siente bella
(cuando baila,
cuando muerde).
Carne, huesos y tú.
¡Qué le corten la cabeza!
en descomposición.
Mercancía
que sonríe
y teme.
El objeto definitivo.
De lujo.
Sumisa y letal.
Enferma de otros.
Borracha de sí misma.
Se siente bella
(cuando baila,
cuando muerde).
Carne, huesos y tú.
¡Qué le corten la cabeza!
Dolores
Me conmueve
hasta casi costarme
una lágrima
que su prenda
favorita
sea la sudadera
dos tallas más grande
de él.
Para estar por casa.
Para estar bien.
hasta casi costarme
una lágrima
que su prenda
favorita
sea la sudadera
dos tallas más grande
de él.
Para estar por casa.
Para estar bien.
Teatro y bestias
La virtud es una enfermedad contagiosa. Perfectamente representada. Amor y venganza. ¿Cuál me irá mejor esta noche?
Antes de que el mundo acabe (orgías apocalípticas I)
Bajo tierra, como topillos hiperhormonados, bailamos. Hijos bastardos del fin de siglo. Nos consumimos antes del último ataque. Terror ontológico. En vena. La nueva droga de diseño se llama 'Apocalipsis'. Sabe a sexo y descontrol; a texto sagrado, barra de peep show y comunión laica. Despertar total. Ábranse de piernas. ¡Ábranse a la magia!
Noctívora
Preferiría no hacerlo. Dormir. Soñar. Volarme la tapa de los sesos. Manchar tus sábanas. Joderte el cuento.
Soy una chica seria
Y fácil. Porque sí. O porque me gusta sentirme fría y vulnerable. Rota por el centro. Rota en los extremos. Dolida. Desechada. Deseable. FELIZ.
Extraño amor
La velocidad manda, dices. El coño es ego, replico. ¡Zas!. No es caricia. No. Es bofetada blanca. Limpia. Pura. En todo el alma.
Pre-posiciones
Llego a casa con un libro titulado 'Perversiones'. Demasiadas promesas contenidas. Parafilias ilustradas. En tinta, nada menos.
Give me something to sing about
Del corazón hecho papilla de chica loca. Del litio de un deprimido crónico. Ve a la fuente, me escupes. Busca el norte después de romper la maldita brújula. Where do we go from here. El día que sepa lo que quiero me iré a la cama antes de las tres.
A(di)cción
Your favourite passion
Your favourite game
Your favourite mirror
Your favourite game
Your favourite mirror
Your favourite slave
Echo de menos
Echo de menos
que me mires
como si todo se fuera a acabar
en un suspiro
y yo fuera la única salida
(de emergencia)
de este laberinto
que ha perdido a su reina
en una guerra
que no es la nuestra.
Niña mimada, niña idiota
Qué quieres de mi, criatura insaciable, si estoy rota por dentro. Si ya no tengo fuerzas para existir en tu mundo hipermoderno de mapas en 3D. Niña mimada, niña idiota. Son las ganas de anudarte los tobillos y besarte la primera cicatriz las que me mantienen interesada en la partida de ajedrez. Pero no esperes regalos por tu cumpleaños, niña extraña. Esto no es un videojuego. La vida extra hay que ganarla, al igual que el continuará. Solo la certeza de que otro día llamarás me mantiene cuerda. Y yo vendré, corriendo, a lavarte las heridas. A leerte un cuento. A darte un beso en la mejilla justo antes de dormir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)