Miércoles

Todas las mujeres con las que me he cruzado en el metro tienen tatuado el día de la semana en la comisura de sus labios. No hay antiarrugas que corrija tanta náusea mañanera, ni botas de marca de rebajas que ablanden -a lo Cortázar- el maldito asfalto.

Mala

no creo que sea
pérfida y malvada

solo mira por sí misma,
cree que hace lo correcto,
dice que lo hace

y no le gusta lo que dice que le gusta

lo saborea después,
cuando narra...

del relato extrae
satisfacción(!)
como un mal vicio

le sube por la espalda
y le arranca una sonrisa
de cuajo [como de miedo,
como de mala]

aunque ella dice
que hace todo
lo posible
por ser (resultar, parecer)
triste y aburrida

¿los restos?
palabras huecas
y buenos presagios
c
a
y
e
n
d
o
al/viniendo del
corazón in-far-ta-do

Maléfica(s)

Quiero brujas que me intriguen; que me lleven de paseo al Retiro y me enseñen sus tetas de kriptonita.

Juego de niñas

Tensa, erguida y sin querer
pero queriendo
desobedezco

meto mi lengua en tu boca
el dedo en la llaga
la carta en el buzón

mi mano entre las piernas
hace el resto

y solo cuando gritas
el nombre de la otra
siento ganas
de soplar
dentro de ti

para hacerte
estallar

como un globo

Si me das a elegir

Nunca una canción me hizo llorar tanto, tanto, tanto. No hay grandeza, ni gloria, ni destino. Te quiero es un eufemismo. Te quiero ha perdido el cielo. Te quiero baila drogada porque quiere olvidar: Sus brazos, esa mirada hambrienta, la presión en la boca del estómago. Y las ganas de escupir sobre tu cuerpo tirado en la cuneta. Las metáforas me han dejado de herir. Desde que me las coso a los párpados lo veo todo claro. Cristalino. En tecnicolor.

Duelo

No son mariposas
sino orugas
las que me queman
el estómago
por las mañanas

La chica más guapa del baile


I want to hold you close

Skin pressed against me tight
Lie still, and close your eyes girl
So lovely, it feels so right


La más guapa del baile,
con su jersey rojo
y las piernas sin depilar

- descalza - desierta -

no piensa,
ni sonríe,
ni folla,
como las demás.

Huele a sospecha
y glóbulos rotos.
Desnuda y sedienta.
Se quita el maquillaje
y grita. También llora.
¿Está loca de atar?

La más guapa del baile,
con el ánimo en rojo
y el miedo por las nubes,
traduce con los ojos vendados
e interpreta su papel

le recuerdan
[por detrás]
que debe ser/parecer

dócil, triste, herida
de muerte
por siempre sumisa,
tirante y teatral

como si escondiera
que está a punto
de reventar

Hard hard candy

Caperucita 2.0 se los come de dos en dos. Confunde y engulle. Lleva salsa teriyaki en la mochila. A modo de perfume. Para quererte mejor.

Herencia

Egoista,
distraida,
culpable...

¡Mutante!

En la tienda no tienen del helado que me gusta

Necesito recambios.
No soy lo bastante feliz.
.
.
.
.

¿Sabes qué momento es ese en el que intuyes que la voz está doblada, pero no quieres mirar detrás de la cortina?

Toxic Girl

A través de la ventana: La luz de neón verde. Las farolas de la calle. Los faros de la ambulancia. Interior. Noche. Con mi lámpara de Ikea mirando hacia el rincón. Haciendo que estudio y leo, pero solo deletreo: t-ó-x-i-c-a. Me gusta ser una zorra, con la tónica tildada. Con la tilde atravesada. Ya no permanezco. Se acaba el estado de latencia. Triste, sí, pero abierta. Derramada. Esperando a que me zurzan. Reventadas las costuras. Aguja e hilo es suficiente. Y un flexo (de los de antes). Con bombilla de tungsteno. Mandando la templanza a tomar por culo. Dejando toda la carne tan expuesta que desde mi ventana te veo las grietas, perra.

Inevitabilidades

Me enamoro de las chicas que te miran por encima del hombro en el metro y se sacan las bragas del culo con disimulo. Suelen llevar el pelo suelto, largo, limpio. Huelen a Coco Mademoiselle. Saben a fresas con nata y jarro de agua fría. Las chicas que combinan legins y camisa de hombre no se pintan la raya de negro. Tampoco caminan; desfilan. Una detrás de otra. Comen, critican, besan con la boca pequeña. Y se quejan de que sus novios no las atraviesan. Son sensibles al cambio y adictas a la testosterona. Creo que me gustan porque, en el fondo, son unas ninfómanas. Hembras alfa remilgadas. Esperando a que las abran en canal y les lleguen dentro, muy dentro ¿Como a todos? Como al resto.

Temo según qué letras...

... porque subrayan la estúpida y tirante necesidad de sentido. Y yo no quiero sentido. Ni dirección. Solo ansío presente. Y un tipex de dos litros.

No existo

Con solo dos dedos
estrangulo
un pedacito de carne
húmeda

mientras escondo
mis gemidos
bajo la almohada

y te observo
amanecer

Triste

No tengo fuerzas,
ganas,
rabia,

SUFICIENTES

para odiar a todas aquellas
que hablan de su coño
como si fuera el centro
del uni-verso

Smile!

Desconfío de las mujeres
que sonríen
solo cuando les ofrecen
joyas, halagos, espejos

Memorizan
tus errores
mientras hablan
bajito

Conspiran,
levantan la ceja
y desaprueban tu escote

Programadoras de género con matrícula de honor

Les rompería el himen
intelectual
con un hermoso rosario
de mentiras a medias

Arrojarles a:
+ Foucault
+ Butler
+ Despentes
[entre las piernas]
como última y desesperada medida
de emerge(r) -ncia

Puto arte de la contención

La virgen loca

Ella era bella
y pública.

Él le propuso
salvamento.

Ella le recordó que
su cuerpo era de todos
los del pueblo.

Él se pegó un tiro
no sin antes cerciorarse
[del ángulo de entrada]
mirando en el espejo.

Hambre

Como una Barbie,
me sonríes,
caminas de puntillas,
te tiñes.

De una bofetada,
maldita frígida,
de dos hostias bien dadas,
te devolvería la dignidad perdida
entre tanto plástico
para darte lo tuyo,
- con ganas -
y dejarte babeando
sobre la almohada.

Sé mi complemento
directo, muñeca
abominable.

Te lo suplico.

Permíteme
acabar con
todos
tus frenos.

Cortar.
Pegar.
Echarte de menos.

Y dejarle las sobras a los perros.