Rubias en el metro

De rasgos afilados, cabello de anuncio y sonrisa de salirse (siempre) con la suya. Barbie coqueta. Sin mansión cinco estrellas ni novio de ensueño. Desobediente y perfecta. Prefiere jugar con muñecas.

1 comentario:

Elena Lechuga dijo...

Un tiempo salí con un Ken... descubrí que las cosas no son lo que parecen, y que al final siempre acaban siéndolo. Y que hay hombres que se gastan más dinero en cremas que yo.

Un besito fuerte