La mujer en la sombra

Hace falta un ejército de mujeres como ella, capaces de rebanarte el cuello si se lo pides por favor. Justa y buena, como manda la tradición, escupe en el ojo y hurga en la herida cuando se lo mandan. Heroína de manual, transparente y brutalmente honesta. Sabe que el cielo es una mentira. Sabe que no hay futuro. Sabe que la quiero con locura. Y, pese a ello, cree. No sé muy bien en qué, pero la mantiene entera; pegada a sí misma. Una titana de arroz con leche y canela. Mi ángel de la guarda: la guardaespaldas sideral.

3 comentarios:

Elena Lechuga dijo...

Una titana de arroz...
Me ha despertado la curiosidad. Y me cae bien esta mujer. Qué suerte que sea tu ángel de la guarda.

PH dijo...

"Hay dos clases de mujeres: las que cuando te sientas en la cama se apartan para hacerte sitio y las que siguen donde están, aunque sólo tengas un canto para sentarte." (Edmund Wilson)

enrojecerse dijo...

Bueno, almenos cree.
Con eso ya hay algo para empezar.