Loca de atar

Me voy a volver loca, loca de atar. Esto más que un cuento, un relato, una vomitona es una invocación. Nos cruzamos, pero no nos vemos. Eres lo que quiero. Lo quiero. Te quiero. Leo que estuviste, en el mismo sitio, durante la misma tarde. En la Filmoteca. En el Palacio Real. Pero no nos chocamos, joder. No nos atravesamos con violencia. Cuando ocurra - si ocurre - yo titubearé al creer que hablo contigo, pero solo estarás siendo cordial. Me dirás algo bonito e insustancial y yo pensaré en las fotos. En tu carne. En tus ojos tristes. En tu cuerpo sumergido. En tus palabras. Y en todo eso que dejas desperdigado para que los demás recojan y guarden.

4 comentarios:

malamente dijo...

me encanta como escribes y arañas.
olee!

Francisco Fuentes dijo...

He llegado hasta aquí a través de tu otro blog, al cual llegué a través de Los noveles. Estoy alucinando... La ficción a veces también supera a la realidad.

Por cierto, me gustan tus blogs, ambos.

Un saludo!

Anónimo dijo...

(ay)

b

Carmen dijo...

me encanta tu estilo. Tiene fuerza tu blog.